vie 4a. Sem Pascua (Id=294)
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Te daré gracias entre las naciones,
Señor; contaré tu fama a mis hermanos. Aleluya.
Redemísti nso, Dómine, in sánguine tuo, ex omni tribu, et lingua, et pópulo,
et natione, et fecísti, nos
Deo nostro regnum et sacerdótes
Oremos:
Señor Dios, origen de nuestra libertad y de nuestra salvación, escucha las
súplicas de quienes te invocamos; y ya que nos has salvado por la sangre de tu
Hijo, haz que vivamos siempre en ti y en ti encontremos la felicidad eterna.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Resucitando a Jesús, Dios ha cumplido la promesa que nos hizo
Lectura de los Hechos de los apóstoles
13, 26-33
En aquellos días, habiendo llegado Pablo a Antioquía, decía en la sinagoga:
"Hermanos, descendientes de Abrahán, y los que, sin serlo, honran a Dios,
es a ustedes a quienes se dirige este mensaje de salvación. Ciertamente, los
habitantes de Jerusalén y sus autoridades no reconocieron a Jesús, y al
condenarlo cumplieron las palabras de los profetas que se leen todos los
sábados. Sin haber encontrado en él ningún delito que mereciera la muerte,
pidieron a Pilato que lo matara.Y
después de cumplir todo lo que acerca de él estaba escrito, lo bajaron del
madero y lo pusieron en un sepulcro.
Pero Dios lo resucitó de entre los muertos. Durante muchos días se apareció a
los que lo habían seguido desde Galilea a Jerusalén, los cuales son ahora sus
testigos ante el pueblo.
Y nosotros les anunciamos esta buena noticia: que la promesa hecha a nuestros
antepasados, Dios la ha cumplido entre nosotros, sus descendientes, resucitando
a Jesús, como está escrito también en el salmo
segundo: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo
Responsorial
Sal 2, 6-7.8-9.10-11
Tú eres mi hijo: Yo te he engendrado
hoy.
Fílius meus es tu: ego hódie génuit te.
"Yo mismo he establecido a mi rey
en Sión, mi monte santo". Voy a proclamar el
decreto del Señor; él me ha dicho: "Tú eres mi hijo, yo te he engendrado
hoy".
Tú eres mi hijo: Yo te he engendrado hoy.
Fílius meus es tu: ego hódie génuit te.
Pídemelo, y te daré las naciones en
herencia, en propiedad todos los países del mundo. Los romperás con cetro de
hierro, los quebrarás como jarro de loza.
Tú eres mi hijo: Yo te he engendrado hoy.
Fílius meus es tu: ego hódie génuit te.
Y ahora, reyes, reflexionen, aprendan,
gobernantes de
Tú eres mi hijo: Yo te he engendrado hoy.
Fílius meus es tu: ego hódie génuit te.
Aclamación
antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre sino por mí, dice el
Señor.
Ego sum via, véritas et vita, dicit Dóminus;nemo venit ad Patrem, nisi per
me.
Aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida
† Lectura del santo Evangelio según san Juan
14, 1-6
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí. En la casa de mi
Padre hay lugar para todos; si no fuera así, ya lo habría dicho; ahora voy a
prepararles ese lugar. Una vez me haya ido y les haya preparado el lugar,
regresaré y los llevaré conmigo, para que puedan estar donde voy a estar yo.
Ustedes ya saben el camino para ir adonde yo voy".
Tomás le dijo:
"Pero, Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo vamos a saber el camino?"
Jesús le respondió:
"Yo soy el camino, la verdad y
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Acepta, Señor, con bondad las ofrendas que te
presentamos y ayúdanos a conservar tu gracia para alcanzar un día la felicidad
eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Restauración universal por el misterio pascual
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber
y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca en este tiempo en
que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque en él fue demolida nuestra antigua miseria, reconstruido cuanto estaba derrumbado y renovada en
plenitud la salvación.
Por eso,
con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y
también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar
el himno de tu gloria:
[Misa]
Cristo, nuestro Señor, fue condenado a
muerte por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificación. Aleluya.
Tráditus est Christus
Dóminus noster propter delícta nostra, et resurréxit propter iustificatiónem nostram, allelúia.
Oración
después de la Comunión
Oremos:
Dios todopoderoso, que tu amor proteja siempre a quienes has salvado por medio
de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea la fuente de todas
nuestras alegrías.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
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